VÅREN KOMMER NÅ

Han pasado ya seis meses desde que dejé Barcelona para mudarme a Escandinavia, Islandia primero y Noruega ahora. Me fui cuando el verano ya había terminado, cuando acababa de comenzar el frío. Me dijeron que el clima aquí era horrible, que me gustaría en primer lugar y me aburriría tras el primer mes. Pero no estaban en lo cierto, no lo estaban en absoluto.

Al principio estaba asombrada con la naturaleza de Islandia, había glaciares y volcanes por todos los rincones. Luego llegó la nieve, y lo disfruté como un niña. Simplemente me hacía feliz estar viviendo en medio de la nada, rodeada de las montañas blancas. Unos meses después me mudé a Noruega y el solsticio de invierno llegó, el día más corto del año. Esto significa que sólo había alrededor de cinco horas de luz durante todo el día. Como fotógrafos, necesitamos luz, no sólo para hacer las fotos, sino también para sentirnos inspirados. Esos fueron días oscuros en mi creatividad. Me dediqué a disfrutar de la vida, pero no hice ninguna foto durante casi dos meses. Empecé a estar preocupada, como si tal vez todo hubiera terminado, quién sabe. Me presionaba a mí misma para ser más creativa, pero simplemente no podía. Entonces, de repente, algo cambió y cogí mi cámara de nuevo y comencé a disparar. A veces no necesitamos ninguna una razón para cambiar, simplemente, sucede.

Ahora puedo sentir que cada día los días son más largos, el sol brilla y la gente está floreciendo!

La primavera ya está aquí.

It’s been six months now since I left Barcelona to come to live in Scandinavia, Iceland first and Norway now. I just moved when the Summer was already over, when the cold just started. I was told weather here was awful, that I would like it first and I would get bored after the first month. But they weren’t right, they were not at all.

At the beginning I was just amazed by all the nature in Iceland, there were glaciers and volcanos everywhere. Then the snow came, and I would enjoy it like a child. It just made me happy to be living in the middle of nowhere surrounded by the white mountains.  Then I moved to Norway and the Winter Solstice came, shortest day of the year. That means there were only around five light hours during all day. As photographers, we need light, not just to take the photos, but also to feel inspired. Those were some dark times in my creativity. I was enjoying life but I didn’t take any photo for almost two months. I started being worried about it, like, maybe it was over, who knows. I was pushing myself to be more creative, but I just couldn’t make it to take more photos. But then, on a sudden, something changed and I took my camera again and just started shooting. Sometimes we don’t even need a reason to change, it just happens.

Now I can feel every day days are getting longer, sun is shinning and people are blooming!

Spring is coming now.